
El siguiente trabajo, como otros que estoy subiendo a "Ideas y lápices", lo escribí hace varios años, pero nunca estuvo disponible en un blog, así que disculpen el polvo y las telarañas que puedan encontrar entre líneas:
En este texto -basado en hechos reales que se produjeron en China en 2002-, fantasía y realidad, risa y drama, acidez y poesía se funden en un todo único, ambiguo, inefable y descartable.
El último emperador de papel
Una medida de la República Popular China, tan drástica como sorprendente ha dejado los cielos de ese país sin barriletes.
Por José Alejandro Tropea
Ilustración: José Alejandro Tropea





